Capítulo 50. ¿Tinta o sangre?
Había pasado un mes y solo faltaba un día para la fecha que Félix había escogido para hacer la última prueba de embarazo. La última oportunidad que tendría Ximena para darle un hijo a un hombre estéril.
Ximena abrió los ojos y vió esa escena que tanto odiaba. Félix se estaba vistiendo en el centro de la habitación, mientras que ella no dejaba de pensar que era la mujer más estúpida del mundo. Otra vez había caído rendida ante esa atracción tan fuerte que sentía hacia su captor.
—Mañana es el