Capítulo 29. ¿Quién te está ayudando?
Félix abrió la puerta y con pasos rápidos entró en la habitación para asegurarse que Ximena no hubiera escapado. Pero la encontró allí tranquila durmiendo.
—Despierta. A mí no me engañas. Sé que estás escuchando cada uno de mis pasos—, dijo Félix al mismo tiempo que comenzaba a buscar en todos los rincones de la habitación.
Ximena se volteó, pero no abandonó el plan inicial. A pesar de estar muy nerviosa, logró fingir que la voz de Félix era lo que la había despertado.
—¿Amor? ¿Volviste?—, p