Capítulo 141. Te estoy vigilando.
Ximena no necesitó una firma para saber quién había escrito la nota. Sólo había una persona en el mundo lo suficientemente enferma para hacer algo así.
Sin embargo, fue bastante perturbador para ella saber que la estaban espiando y siguiendo a todos lados.
Miró la tarjeta y notó que se trataba de una llave electrónica de la habitación número 328 de ese mismo hotel en donde estaba ubicado el restaurante.
—Ésto no puede estar pasando—, susurró Ximena en voz baja para sí misma.
En otra situación