Capítulo 107. ¿Dulce o truco?
Ramiro sintió de inmediato el amargo sabor del desprecio en su boca. Lo había arriesgado todo y había fracasado de forma patética.
—¡Te quiero fuera de mi vista ahora mismo, Ramiro!—, ordenó Ximena cambiando su humor, su expresión facial, y su tono de voz.
—Lo siento, señorita Ximena. Yo....
—¡Te acabo de dar una orden!—, exclamó Ximena enojada.
—Entendido, señorita Ximena. Iré a ayudar con la recepción de la mansión—, dijo Ramiro.
Ramiro comenzó a alejarse lentamente de Ximena y en el cami