Capítulo 106. Es usted.
Félix nunca se había sentido tan traicionado. Ni siquiera cuando Facundo cambió su herencia.
La traición de la canciller era algo que no se podía comparar con nada anterior.
—¿Félix? ¿Estás bien?—, preguntó el congresista Cárter colocando la mano sobre el hombro de Félix.
—¿Por qué está haciendo ésto?
—No lo sé, Félix. No lo sé. Sólo sé que ésto te deja en una gran desventaja.
—¿Desventaja?—, preguntó Félix—, Te tengo a tí de mi lado. Debes poder hacer algo para evitar esta estupidez.
—La