109. Custodiando la confianza mutua
Aquella mañana llegó con una luz demasiado intensa para una casa que apenas había aprendido a estar en calma. James preparaba café cuando sonó el timbre—dos veces, primero con duda y luego con firmeza. Emma estaba arriba, alisando la cama. Ethan llegó a la puerta primero, como siempre hacía.
—¡Tío Harry! —gritó, casi chocando con la puerta al abrirla.
Harry estaba allí con una carpeta delgada en la mano. No llevaba el traje impecable del día anterior—solo una camisa sencilla, con las mangas rem