El café manchaba el suelo en patrones que parecían cargados de un significado que Ella no alcanzaba a procesar. Solo podía mirar la pantalla de su teléfono, leyendo y releyendo las palabras que habían transformado su realidad en una pesadilla: "Pregúntale a David sobre su investigación de la muerte de Marina".
David sabía algo. David había investigado. Y el hombre que supuestamente la amaba, que había regresado para "rescatarla", la había mantenido aislada tras un muro de silencio, dejando que