Samir condujo de regreso a su departamento con las palabras de David resonando en su cabeza. Eran las tres de la mañana cuando llegó. Estaba exhausto pero sabía que no podría dormir.
Se sirvió otro whisky. Se sentó frente a su laptop. Abrió los archivos que había fotografiado del estudio corporativo.
Necesitaba un plan. No podía simplemente exponer a su padre sin considerar las consecuencias. Cientos de empleados perderían trabajos. Familias perderían estabilidad. El caos financiero se extender