25.
Clara.
¿Conocen ese sentimiento de que estás metida en graves problemas, pero lo ignoras porque estás siendo impensablemente feliz? Pues digamos que estoy justo ahí.
Ahora solo tengo una visión de su magnífica espalda desde el balcón donde se encuentra. Se apoya en la baranda de cristal con una mano mientras sostiene el celular en la otra contra su oreja. Solo lleva un suéter negro y los pantalones del uniforme, pero no podría verse más perfecto. Dios, es demasiado hermoso.
Le he dado espacio