22.
Clara.
Cuando termino mi trabajo solo faltan cinco escasos minutos para que empiece el entrenamiento matutino, y desde luego que no me apetece llegar tarde cuando estoy segura que la teniente Álvarez será quien encabece las prácticas de hoy. He tenido suerte en esquivar a Daniel, pero no a su exnovia celopata. Se la pasa lanzándome miradas de advertencia porque no, porque si y por si acaso. E imagino que, si todo este teatro es solo porque fui su secretaria, ¿qué pasaría si se entera de lo que