15.
Clara.
Me duele todo el cuerpo, y la cosa es que no debería. La bala solo me rozó el brazo, y después de todas las atenciones que me he visto obligada a recibir en las últimas horas, me imagino que ya debería estar en perfectas condiciones. Nada podría estar más lejos de la realidad. No sé qué tengan que ver mis dolencias con esa estúpida bala, pero la cabeza me quiere estallar, y mi estómago parece haber lanzado una protesta a la que se han unido el resto de mis órganos, dejándome en un estad