Mis ojos permanecen fijos sobre ella, sorprendido y maravillado por su inesperada reacción. Ninguno de los dos lo vio venir hasta que su palma impactó con fuerza contra nuestros rostros. Es la primera vez que alguien se atreve a tanto y que, a cambio, yo no haya reaccionado para devolverle el exabrupto en la misma medida. No obstante, tratándose de ella, las circunstancias son completamente diferentes.
Wilson estaba tan asombrado como yo, podía notar también en el leve temblor de sus labios qu