29. Encuentro inesperado
Planificamos decirles que mi hermana las está invitando a pasar la noche en la casa con ella, como una especie de pijamada, suena un tanto infantil y no sé si este cuento se lo vayan a creer, pero honestamente no se nos ocurrió nada mejor.
—Ambas confían más en mí que en ti, así que déjame hablar con ellas —pide Robert.
—Está bien genio, ya veremos si lo logras —me burlo de él con cierto reto en mi tono de voz.
Robert estaciona frente a la casa de las chicas y toca la corneta, enseguida Anabel