54. Tormenta de emociones
—Sus hombres están bajo custodia, no creo que a estas alturas tengan algo más de qué preocuparte, a partir de ahora pueden caminar por las calles sin ningún tipo de preocupación.
—No te imaginas el alivio que siento, podre regresarle a Jennifer su vida.
—Creo que ya es hora, ¿estás listo para verlo?
—Si, vamos.
Olivares me lleva hasta donde tienen a Marcos retenido, me cuenta que lo tienen en una zona aislada y son pocos los oficiales que tienen acceso a esa zona. Pasamos por tres puntos de con