28. Tenias razón
Al llegar a casa me encuentro a mi familia a punto de sentarse a comer, así que me uno a ellos dejando el sobre en la mesa que está a un lado del comedor, sin perderlo de vista.
—¿Cómo te fue con el detective? —me pregunta Sara apenas me ve.
—Confirmo tu sospecha, Lilibeth estuvo detrás de todo —le cuento.
Su sonrisa de, te lo dije, no se hace esperar. se contiene de decir algo ante la mirada de la familia que enseguida dirigen a ella.
—¿Dejarás eso en manos de mi tío como me dijiste la otra v