27. investigador
Escucho mi teléfono sonar con insistencia, me siento en la cama frotándome los ojos, es el detective de papá, me sorprende que se contactara tan rápido conmigo.
—Buenos días ¿Cómo está? —atiendo la llamada aun adormilado.
—Buenos días, disculpe que lo llame tan temprano, le tengo noticias sobre lo que me pidió, ¿podemos reunirnos en una hora? —me informa.
—Por supuesto, ¿estaría en la cafetería de siempre? —le pregunto despabilándome un poco más.
—Sí, como tenemos por costumbre.
Cuelgo la l