El sol entra en la habitación a través de las cortinas semitransparentes, bañando la estancia de un tono dorado cálido.
Lucy despierta con la sensación de un brazo fuerte rodeando su cintura y el suave roce de unos labios contra su cuello.
Sonríe antes de abrir los ojos, disfrutando de la sensación de seguridad que solo Sawyer parece darle.
—Buenos días —murmura él, su voz ronca por el sueño.
—Buenos días —responde ella, girándose para mirarlo. Sus ojos se encuentran y se quedan así, sonriénd