Luc y Nammi se quedaron de pie, observando a Amir Zabet y a su esposa Candy Ángel, la tensión en el aire era palpable, pero Amir se acercó a Luc con una mirada serena y determinante.
—Luc, sé que esta visita es inesperada, pero hay algo que debes saber —dijo Amir con voz firme.
—¿Qué es lo que quiere decirme? Y disculpe mi poca predisposición a atenderlos, pero no es un buen momento. —dijo Luc, tratando de mantener la calma y sin querer hondar mucho en el tema de que su hijo había sido secuestr