Nammi era solo una joven, un ser humano ordinario, se podria decir, pero nadie podía negar que era decidida.
Acaricio su vientre luego de recibir la dirección por parte de Dulce, sin preguntas, ni detalles, porque la princesa De Luca sabía muy bien que su madre siempre confió en la castaña, por lo que ella confiaría ciegamente en Nammi, quizás Dulce había comprendido antes que los gemelos, que la dama de la reina, nunca sería una corona, pero no hay mejor lección que la que se aprende por las m