Nammi veía la tumba que Luc le había señalado como la de su padre, y misma que rezaba “Aquí yace un buen hombre”, y la fecha de su deceso, claro que todo eso fue obra de Luc y no de Antonny.
Nammi dio tres pasos, y sus piernas cedieron y aunque Luc quiso llegar a ella, León lo evito.
— Ella necesita esto. — solo eso dijo, y Luc se sorprendió, al percatarse que su hijo había generado un vínculo de ese talle con Nammi, sus emociones estaban conectada, León nunca se equivocaba en ese sentido, pues