Nammi observaba a León, la alegría de pasear por el jardín ya no era tal, no era tristeza, solo que parecía que un eterna y profunda melancolía se había instalado en su mirada, y decidió utilizar su embarazo una vez más.
— León, ¿Qué te parece si vamos al centro comercial?
— No lo sé, Mimi solo me sacaba al parque, decía que no era bueno estar rodeado de otras personas, que podía darme alguna crisis o algo. — Nammi se maldijo el ser tan idiota y no darse cuenta de cómo Mimi había aislado a León