Luc había llegado quince minutos antes a la sala de juntas de su empresa, desde joven había aprendido la importancia del tiempo, por lo que no le gustaba desperdiciarlo, mucho menos hacérselo perder a los demás.
— Señor Ambiorix, ¿Qué es este memo que me envió? — Olivia, lo vio con sus pobladas cejas fruncidas, su pequeña boca arrugada de lo mucho que la apretaba, y sus lentes chuecos, como de costumbre.
— Olivia ¿has adelgazado? — pregunto saliéndose por la tangente Luc, y aferrándose a lo úni