Nammi dejo que Mimi la llevara hasta su habitación, su corazón latiendo con una velocidad que parecía que iba a explotar en cualquier momento, aun temerosa de pensar en profundidad todo lo que estaba pasando, pues, había descubierto el secreto de Mimi, y ahora se sentía atrapada en una red de mentiras y engaños, más al sentir la presencia de máximo tras suyo, que la seguía a grandes zancadas, mientras la taza de león tintinaba en su mano, y el joven pelirrojo hablaba de lo maravilloso que sería