El tiempo pareció ir más lento, Luc no llegaba a ella con suficiente rapidez, aunque le daba la sensación de verla caer en cámara lenta.
— ¡No, no, no! —gritó con impotencia Luc, viendo a Nammi caer, su cabeza reboto en el pulido piso y la sangre comenzó a esparcirse. — ¡No puede ser! ¡No de nuevo! — sí, Luc ya había vivido esta escena, y solo le provocaba aun mas agonía, el saber que la que ahora resulto herida, era Nammi, aunque también agradecía que podía ver su pecho subir y bajar, al menos