Luc no podía asimilar las palabras del doctor, era como si su mente se negara a funcionar, ¿Embarazada? ¿Nammi? No podía evitar el cuestionar esas palabras, era como si no pudieran estar en una misma oración, salvo que lo estaban, y fue cuando Luc comprendió de que el bebé era suyo, puesto que Nammi le había confesado que había sido pura hasta que él mismo, un monstruo en su propia piel, le había arrebatado aquello y una bruma de odio hacia sí mismo y un dolor por Nammi lo envolvieron, nublando