Mundo ficciónIniciar sesiónFabricio viajaba en el vehículo que recogió a su hermano, Mauricio, en el aeropuerto. Estaba contento no solo por haber puesto a Darío en su lugar (todavía se reía cuando recordaba la cara que puso cuando le dijo que sabía que él había tramado lo de la pelirroja en el estacionamiento), sino también por el reciente ataque de su última y más importante adquisición, Akina, al prest







