Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras tomaba el desayuno, en la terraza de la cafetería de un hotel, Fabiana se fijó en la portada de una revista que el tendero colgaba en ese momento en el escaparate de su kiosco. Reconoció a su madre, pero no supo qué decían los titulares que rodeaban su fotografía, escritos en javanés. Le pidió a Akina que le comprara la revista y la tradujera para ella.







