La luna llena proyectaba un resplandor inquietante sobre el bosque, iluminando cada hoja susurrante y cada rincón sombrío. La fiesta zumbaba a mis espaldas, la risa y la música se mezclaban en un murmullo distante. Mis ojos escudriñaban el claro en busca de Amber, mi corazón pesado con una mezcla de emoción y temor. La encontré alejada, entre los árboles mirando hacia el cielo.
—¿Amber? —mi suave voz rompió son sus pensamientos. Estaba de pie junto a un roble antiguo, sus ojos color avellana a