El denso dosel del bosque se extendía sobre nosotros, filtrando la luz de la luna en delicados rayos que bailaban a lo largo del suelo del bosque. Podía escuchar el suave susurro de las hojas y el llamado distante de un búho. Amber y yo estábamos sentadas en un tronco caído, nuestras respiraciones visibles en el fresco aire nocturno.
—Amber —comencé, mi voz baja pero urgente—, necesito contarte algo importante. —comencé
Sus cálidos ojos color avellana se abrieron con preocupación.
—¿Qué pasa, h