Más tarde, cuando Isabella duerme, Alexander se queda en la sala. Mira la foto enmarcada de los trillizos. Emma, con sus rizos revueltos. Gael, con esa sonrisa ladeada. Liam, que lo observa como si supiera todo lo que pasa.
Se levanta, va a la cocina, y sirve un vaso de agua. Lo bebe con lentitud. Intenta tragarse la amargura.
Entonces toma su teléfono. Escribe un mensaje.
> "No te perdono, pero tampoco te destruiré. No por ti. Por ella."
No lo envía.
Lo borra.
Y se queda mirando la pantalla co