Lo que parecía ser una velada romántica, había sido terriblemente arruinada por la intromisión de aquella mujer, o, eso era lo que pensaba Charlotte, mientras, sentada al lado de su novio, veía cómo estacionaba el vehículo en la casa con total precisión.
El silencio había sido devastador a lo largo de todo el camino, pero el ceño, levemente fruncido de su acompañante, no le pasó desapercibido.
Había sucedido algo, estaba segura, pero no sabía cómo sacarle las palabras a un hombre que podría