Jade había esperado que Adriel se contactara de inmediato, pero no lo hizo y, a estas alturas del partido, no estaba ni siquiera segura de si su mensaje le había llegado.
¿Era posible que no lo hubiera recibido?
¿O se estaba tomando muy en serio eso de olvidarla?
Sin importar cuál fuera el caso, se sentía muy deprimida.
No era así como deseaba sentirse luego de tener a sus hijos, pero cada vez que los miraba, no podía evitar echarse a llorar.
También había decidido que las cosas con Nicolás