La joven se sintió ligeramente inquieta al escuchar las palabras de su futuro marido.
Un extraño cosquilleo se extendió por todo su cuerpo al percatarse de lo guapo y apuesto que se veía.
Debía de reconocer que Adriel tenía una belleza capaz de hacer suspirar a cualquier mujer, aunque ese no era su caso, por supuesto.
Aun así, no podía dejar de admirar su rostro simétrico, sus ojos azul claro y su cabello rubio ondulado. Su expresión era fría la mayoría del tiempo, dándole también un atractiv