Ana Paula fue trasladada de urgencia al hospital.
Su esposo la cargó en sus brazos, mientras corría hacia el auto, siendo seguido de cerca por sus padres y una ansiosa Gala.
—No la pierdan de vista —ordenó Iván a la niñera de su hija.
El vehículo arrancó y la mujer no hacía otra cosa que sentir como los nervios se apoderaban de su cuerpo a medida que más transcurrían el tiempo.
—Vaya, bebé. No se suponía que deberías nacer hoy —dijo en medio de un susurro cargado de tensión.
Al parecer su hijo