Cuando Natalia volvió a mirar a Orena Arison, ya no pudo hacerlo con los mismos ojos. El recuerdo de las palabras compartidas por Fabián con respecto a la pérdida de su hermano menor le llegó a la mente de inmediato, haciéndole ver que esa mujer, como cualquier otra madre que pasaba por algo similar, cargaba con un dolor imposible de calmar.
La pérdida de un hijo era una de esas cosas que no se superaban jamás.
Era un sufrimiento constante, una agonía imparable.
Ambas mujeres se cruzaron en med