—Las cosas están mal en mi casa —soltó sin miramientos.
Confiaba plenamente en Adriel, así que sabía bien que no iría por ahí revelando lo que sea que le contara.
Él era su confidente.
O al menos hubo un tiempo en que lo fue.
—¿Mal? —La miró con extrañeza, ciertamente no estaba acostumbrado a escucharla decir este tipo de cosas.
Era la primera vez que le contaba algo como esto.
Es decir, su vida familiar parecía ser perfecta.
Sus padres se amaban de una manera envidiable.
Siempre que los