MEGAN
—Ahora —dijo mamá, su voz cálida y amigable llegando desde su habitación—. Voy a dar mis razones, y no se me ocurre ni una sola buena por la que no vengas a cenar conmigo.
Un hombre se rió tras su comentario.—¿Qué tal esto, Charlie? Tengo esposa y dos niños pequeños en casa.
El nombre de mamá era Charlene, pero no recuerdo a nadie que la llamara así cuando crecíamos. Para cualquiera que la conociera un poco, su nombre era Charlie. Era delgada y elegante, con un cabello plateado precioso