MEGAN
Dos semanas después…
Los aromas y sonidos del parmesano en la estufa me envolvían. Me había concentrado tanto en cocinar que casi no noté cuando llegó el mensaje de Connor.
Teniendo un poco demasiado de diversión conduciendo. Llego en veinte. Eso fue seguido por un emoji de carita besando.
Iba tarde, pero no me molestaba en lo más mínimo. Las vendas de Connor habían permanecido sobre sus ojos unos días más de lo previsto. Ahora que se las habían quitado, nada lo detenía de disfrutar cada