Ximena, finalmente, llegó al pie de la montaña. Luchando contra la pesadez de su cabeza y las náuseas que sentía en el estómago, levantó sus piernas entumecidas y avanzó hacia la luz.
Sin embargo, antes de dar dos pasos, todo se volvió negro frente a sus ojos, y terminó cayendo pesadamente en la nieve.
En Valleluz, Manuela estaba nerviosa mientras se sentaba en la sala de estar. Fabio le había dicho que no había logrado vender la información confidencial. Ahora, lo que necesitaba era encontrar u