Durante los siguientes dos días, incluso cuando iba al hospital, Ximena estaba acompañada por dos guardaespaldas. Sin embargo, no le importaba, ya que aún no sabía quién era el asesino. Lo único problemático era que no podía hacerse un control prenatal en el departamento de ginecología.
Después de pensar en ello, Ximena decidió enviar un mensaje a Simona:
—Simona, ¿puedes ayudarme con algo?
Simona respondió rápidamente:
—Claro, ¿qué necesitas?
Ximena explicó brevemente la situación y lo que qu