DIEZ AÑOS ATRÁS:
—Eleri, basta de jugar con Scott, no es tu muñeco —reclamó mi madre entornando los ojos pero yo la ignoré.
Apreté a Scott contra mí arrullandolo.
Me encantan los bebés.
La tía Sandra dice que voy a ser una buena mamá pero yo sé que es una locura.
Mi papá no me dejará casar con el hombre de quien me enamore.
Nunca permitirá algo así.
—Venga cariño, Scott tiene hambre, más tarde jugarás con él.
Se lo tiendo a mi tía y me dirijo al jardín ignorando a mi madre diciéndome que me qui