Estoy tan deprimida que no me importa quien viene a verme.
Aaron no se ha acercado a mí desde que lo eché pero puedo oír su voz a través de la puerta preguntando por mí.
Sé que no debería sentir este dolor en mi pecho.
Recuerdo lo frío que ha sido desde el accidente y lo comparo con el Aaron del pasado, a quien no se parece en absoluto.
Mi Aaron me amaba. Este hombre no es ni siquiera la sombra de lo que era, aunque yo tampoco lo soy.
Ambos hemos cambiado por las circunstancias de la vida. No