Como él prometió una lluvia de flashes casi me cegaron en el momento que abrieron la limusina y Aaron me tendió la mano para ayudarme a salir.
—¡Señor Salvatore! ¡¿Puede darnos declaraciones para la revista L'amore nelle reti?!
—¡¿Es esa su nueva novia?!
—¡¿Está embarazada?!
Esta última casi me hace fruncir el ceño pero de repente sentí como Aaron pasaba un brazo por mi cintura acercándome a su pecho de manera íntima, posesiva.
No tardé en sentir el cosquilleo en mi vientre bajo.
—No es mi nue