—Aaron, ahora tengo vergüenza de salir, ¿Y si nos escucharon?
—¿Desde cuando eres tan tímida, princesa? —murmuró contra mi cuello dándome un beso.
Estoy sobre sus piernas abrazando su cuello mientras intento recuperar la respiración.
—Desde que estoy en tu oficina siendo follada por el jefe, todos van a mirarme.
—Pues que miren y sepan que puedo follar a mi mujer donde y cuando quiera.
Yo fruncí el ceño apartándome ligeramente para ver su rostro.
—Aaron.
Él sonrió ladinamente y no pude evitar d