Al día siguiente, Fernando se marchó temprano alegando compromisos de trabajo. Carlos también tenía muchos asuntos que resolver en la administración de la finca y no pudo acompañarla.
Natalia eligió un atuendo típico para montar: camisa clara de algodón, pantalones ajustados y botas de cuero marrón que contrastaban con el sombrero de ala ancha. Se dirigió a la yeguada, donde el aire olía a heno. Aurora, su yegua, estaba siendo ejercitada.
En cuanto se acercó al corral, Januário, el peón encarga