Capítulo 111

La gran mesa del comedor estaba puesta e impecable como siempre, pero el ambiente era pesado, casi sofocante. Cuando Fernando entró, con el ceño fruncido y la mirada fría recorriendo la sala, se sentó con un suspiro contenido. Natália, que se mantenía rígida, intentaba no mostrar el nerviosismo que aún la carcomía.

Carlos apenas levantaba la vista del plato; la señora Catarina mantenía la postura erguida, con las manos apoyadas sobre el regazo y la mirada fría y crítica. Mariana, junto a su mad
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