David sabía que si se alejaba de mí, yo solo me alejaría más. Tenía que ser paciente y esperar. Esperar a que yo recuperara la memoria. Solo cuando recordara el amor que sentía por él, sería el momento correcto. Además, cada vez que pensaba en las fotos de mis heridas, sentía que él merecía un castigo, que debía sufrir. Por eso, al final, su parte racional venció a la bestia en su interior.
—No puedo hacer nada. Solo haría que se aleje más de mí.
—Esmeralda actúa así porque perdió la memoria