— Este eres tú realmente, y no puedo seguir confiando en ti.—Para ser sincera, esto me hace dudar si de verdad te conozco bien.
Mis palabras lo dejaron aún más pálido.
Aún así, con toda la seriedad del mundo, dijo:
—Esmeralda, ya sé que diga lo que diga, no me vas a creer, pero te juro que te amo con todo lo que tengo, con todo mi corazón.
—Hice esto para poder amarte mejor, para empezar con el pie derecho.
—Pensé que si cometía este error, y luego me sintiera culpable, podría entregarme a ti po