—¿A dónde vas? —preguntó Martín, apareciendo de la nada y poniéndose justo en su camino.
Javier frunció el ceño, molesto por la interrupción.
—Esa mujer... —musitó—, ¡ella me hace recordar a Samantha!
Martín agudizó la mirada sobre la mujer, buscando algún rastro de Sam. Pero, por más que se esforzara, no lograba verlo.
El recuerdo que guardaba de ella distaba demasiado de esa mujer que se movía con tanta seguridad y altivez por el salón.
Negó con la cabeza, incrédulo.
—¿Vos te escuchás? —repli