El Veredicto.
Finalmente llegó el día de la citación ante el juzgado de familia. Mariana había estado allí desde muy temprano, llena de nervios, mucho antes de la hora programada. Apenas había podido dormir la noche anterior. Sentada en una de las bancas del pasillo, apretaba con fuerza una carpeta que contenía todos los documentos que había logrado reunir. Su corazón latía con fuerza. Aquella audiencia era su primera oportunidad real de acercarse nuevamente a Yamir.
Cuando llegó la hora, Mariana entró a la